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martes, 4 de julio de 2017

Rosa Elena Cornejo Pazmiño, Fundadora

Rosa Elena Cornejo Pazmiño, Fundadora
Madre María Francisca de las Llagas

Nació 11 de diciembre de 1874
+ 24 de Octubre de 1964. Quito - Ecuador.

Rosa Elena Cornejo Pazmiño nació el 11 de diciembre de 1874 en la ciudad de Quito - Ecuador, como alma privilegiada y predestinada por el Señor con una vocación y carisma singulares, recibió el santo bautismo el día de su nacimiento bajo el nombre de Rosa Elena. Su madre, doña Natividad Pazmiño, mujer piadosa, que pertenecía a la Tercera Orden Secular de San Francisco, supo educarla solícitamente por sí misma desde los primeros años, y luego, confiándola, a los cinco años de edad, a la esmerada educación de las Hermanas de la Caridad en el Colegio San Carlos, A los diez años, la niña Rosa Elena, recibe fervorosamente la Primera Comunión, acontecimiento que marcó su espíritu con la más ardiente devoción a la santísima Eucaristía.

Más adelante aprende bordado y costura, lo cual le permite a la vez desarrollar sus especiales dotes manuales y artísticas y fomentar la piedad y devoción eucarísticas, cosiendo y bordando manteles de altar, velos y frontales.

Al cumplir los 17 años, anhelosa de vivir su compromiso cristiano, ingresa en la Tercera Orden Seglar de San Francisco, en la que se distinguió por su fervor y la más fiel observancia de la Regla.

Su madre le había infundido desde muy temprana edad, la más entrañable devoción a la Santísima Virgen, la que iría cultivando a través de todo su vida, hasta convertirse en vivencia de total consagración Mariana: "Yo, María Francisca de las Llagas tomo a María Inmaculada por Medianera, Protectora, Madre y Maestra por todo el tiempo de mi vida", escribió en 1920 en su cuadernito de propósitos espirituales.

Quedó huérfana a los 19 años de edad, acogiéndose a la piedad y trabajo en las labores manuales con que atendía a su franciscana subsistencia. Ahondó cada vez más en las virtudes que caracterizaron su personalidad espiritual: desprendimiento de sí misma, decisión de entrega al servicio del Dios altísimo, vivencia intensa de fe y amor al Señor Jesús del Evangelio y de la Eucaristía y a su Madre la Virgen María.

Emitió sus votos religiosos temporales en 1902 en compañía de cuatro Hermanas que habían perseverado del grupo de Noviciado, así dio comienzo a su vida regular , en la que María Francisca de las Llagas se distinguía por su fidelidad a la Regla y Constituciones, por su trabajo y abnegación, por su acendrada fe y devoción a la Santísima Eucaristía, por la fortaleza y entereza de espíritu para sobrellevar con verdadera alegría espiritual, auténticamente franciscana, las privaciones de una extremada pobreza. Como San Francisco experimenta la bienaventuranza de los verdaderamente pobre s de espíritu que solo buscan la voluntad del Padre que está en los cielos y alcanzan a ver el Reino de Dios.

El Señor le concedió 90 años de vida a través de los cuales no solamente hizo acopio de eximias virtudes, sino que en premio de ellas le concedió ver el fruto de sus oraciones y sacrificios, la Congregación de Religiosas Franciscanas Misioneras de la Inmaculada es aprobada por el Santo Padre el bondadosísimo Juan XXIII, mediante el "Decretum Laudis" expedido el 27 de Abril de 1962.

Causa de beatificación de María Francisca de las Llagas, Fundadora del Instituto de Hermanas Franciscanas Misioneras de la Inmaculada

En el año de 1985 La Madre General con su Consejo de Gobierno solicita al Rvdo. Padre Julián Bravo, S.J., ser Postulador de la Causa de la Madre María Francisca de las Llagas. Además, establece una Comisión de cuatro Religiosas para la coordinación de la Causa de la Sierva de Dios y nomina Coordinadora a Sor Ana Josefina Villacreses De la Torre, Ex - Superiora General.

En enero de 1986 la Superiora General solicita a la Sagrada Congregación para la Causa de los Santos la iniciación del Proceso de Beatificación de la Madre María Francisca de las Llagas. El 22 de marzo llega de la Sagrada Congregación para la Causa de los Santos el "NIHIL OBSTAT" a la Arquidiócesis de Quito, con el cual se inicia el Proceso a nivel Arquidiocesano. El 2 de junio Mons. Antonio González Zumárraga, Arzobispo de Quito, conforma el Tribunal Arquidiocesano para iniciar el Proceso de Beatificación y canonización de la Sierva de Dios: Mons. Antonio González Z., Arzobispo de Quito, Mons. Gustavo Naranjo, Promotor de la justicia, Mons. Julio Espín y Mons. Gilberto Tapia, Jueces y el Padre Julián Bravo, asume la responsabilidad de Postulador de la Causa.

El 8 de junio el Señor Arzobispo de Quito promulga oficialmente el Decreto "NIHIL OBSTAT", en la Solemne Eucaristía celebrada en la Catedral Metropolitana, con motivo de la celebración de los 85 años de Fundación del Instituto, con el cual se inicia la causa de beatificación de la Madre María Francisca de las Llagas, en la Arquidiócesis de Quito. El 13 de junio, Mons. Antonio González Zumárraga, con el Tribunal conformado, realiza la apertura del Proceso de Beatificación e inician el trabajo.

El 13 de diciembre de 1991 en la Catedral Metropolitana, Mons. Antonio González Z. en Solemne Eucaristía clausura el proceso de Beatificación realizado a nivel Arquidiocesano, con la asistencia de Obispos, Sacerdotes, Religiosas del Instituto, Religiosas de otras Comunidades y Familiares de María Francisca de las Llagas.

El 15 de mayo de 1992 viajan a Roma el Padre Julián Bravo, S.J., Postulador de la Causa, las Hnas. Superiora y Secretaria Generales con la finalidad de entregar el Proceso de Beatificación en la Sagrada Congregación para la Causa de los Santos. El 2 de junio en Roma - Italia, Mons. Antonio Casiere, Canciller y Abogado de la Congregación para la Causa de los Santos, realizó la apertura del Proceso de Beatificación y Canonización de la Sierva de Dios María Francisca de las Llagas, en una Ceremonia reservada y sencilla, en la sala del Archivo de la Cancillería. Se la inscribió con su nombre completo "María Francisca de las LLagas" considerada como " La mujer nueva en la Iglesia".

En el año 1993 el Consejo General nombra a la Hna. Nieves Carrión para que colabore con los Padres Relator y Postulador de la Causa de Beatificación en Roma, en la elaboración de la Positio, el Prefecto de la Sagrada Congregación para la Causa de los Santos Excmo. Señor Cardenal Angelo Felice, expide el Decreto de validez del Proceso realizado a nivel Arquidiocesano y nombra al Padre Relator Daniel Ols, O.P.

El Padre Julián Bravo SJ. Postulador de la Causa con la Hna. Aída Cisneros Secretaria, continúan en la elaboración de los escritos que solicita el Padre relator, el Padre Juan Folguera, O.F.M. fue nombrado Postulador (q d D g) retorna al Padre Celestial y en su lugar es nombrado Postulador de la Causa el Padre Luca De Rosa, O.F.M.

El Proceso continúa su marcha. El Espíritu del Señor que impulsa y anima a la Iglesia nos llene de esperanza para verla a Nuestra Madre Fundadora María Francisca de las Llagas venerada entre los Santos.


Está situada al sur del centro colonial de Quito. Es la primera Recoleta construida piedra a piedra, limosna a limosna y continuado sacrificio de los Padres Franciscanos.

Este es el centro de Espiritualidad de las hijas de Francisco de Asís. Es la casa madre del Instituto de Religiosas Franciscanas Misioneras de la Inmaculada, donde nuestra Madre Fundadora y sus dos compañeras llegaron solas y desprotegidas para iniciar su epopeya franciscana el 5 de Junio de 1897.


"ES NECESARIO MORIR A TODO PARA VIVIR DE DIOS Y PARA DIOS"
(María Francisca de Las Llagas Cornejo Pazmiño)


Franciscanas Misioneras de la Inmaculada,
Calle Domingo Espinar, 113,
Aptdo. 17-08-81-29, Sc. 8, Quito, ECUADOR
Estampita y Oración, de la

martes, 2 de agosto de 2016

Angela Muñoz Moral, Terciaria Franciscana

Sierva de Dios Angela Muñoz MoralTerciaria Franciscana
Agosto 2, 1890 - Enero 1, 1911

Al igual que tantas y tantas personas, hombres y mujeres que silenciosamente dedican su vida a Dios, en beneficio de los demás, Angela Muñoz Moral imitó a Mariana de Jesús y llevó una vida de abnegación, oración y sacrificio.

Nació en la hacienda Saquialó, cerca de Saquisilí, el 2 de agosto de 1890, hija de don José María Muñoz y de la Sra. Pastora Moral Rivadeneira.

A los siete años se matriculó en el Colegio Mariana de Jesús, en su pueblo, y allí, al escuchar la lectura de la vida de la patrona del colegio, decidió imitarla y para seguir sus pasos inició una vida de oración, sacrificio y abnegación.

A los catorce años de edad hizo votos de castidad, pobreza y obediencia, y al igual que Mariana de Jesús empezó a usar silicios y a imitarla en sus sacrificios y oraciones diarias.
En sus cortos años fue terciaria franciscana, enseñó el catecismo a los niños indigentes, ayudó con ropa y comida a las personas más necesitadas, y entre 1908 y 1909 desarrolló una intensa labor pastoral en el hospital de Pujilí.

Poco después de cumplir los veinte años de edad, murió el 1 de enero de 1911.
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Enciclopedia del Ecuador.
Histórica * Geográfica * Biográfica
Por: Efrén Avilés Pino.



MISTICA.- Nació en la hacienda Salamalag de propiedad de su familia en las cercanías de Saquisilí, el 2 de Agosto de 1890 y fueron sus padres legítimos José María Muñoz, agricultor quiteño y Pastora Moral Rivadeneira, natural de Pujilí.

Al mes de nacida sus padres la llevaron con el Mayordomo de la hacienda a Pujilí y al atravesar las turbulentas aguas del río Quindigua que estaba crecido, el caballo del Mayordomo arrastró a éste y a la niña. Ella se salvó por estar dentro de una cesta de mimbre que logró flotar, no así el mayordomo y el caballo que murieron ahogados.

En 1901 nació Adriana, su única hermana, que años después casaría con Francisco Salvador García, quiteño, con hijas.

De siete años de edad entró a la escuelita de Pujilí dirigida por profesoras seglares y como era muy inteligente el dio por exagerar las prácticas de piedad que le enseñaban en ese ambiente atrasado, bucólico y rural donde no encontraba otros modelos de vida y en los recreos rezaba el Vía Crucis caminando por los corredores de rodillas, sobre pepas de capulí y arvejas. Al año siguiente era tal su interés religioso que las dirigentes de la Congregación de las Hijas de María le asignaron el cuidado de los altares y el arreglo de las ropas de la Iglesia, de once años fue matriculada en el Colegio de las Madres Marianitas que recién se había fundado por contratos con la Curia de Quito y la Municipalidad de Pujilí.


La Superior Sor Enriqueta Espinosa empezó a leerles por capítulos la  sorprendente vida de Mariana de Jesús, animando a las alumnas a seguir el ejemplo de sacrificios y privaciones sin cuento en esta vida para alcanzar la  perfección espiritual y el cielo. Inmediatamente la dulce niña y dos compañeritas suyas se creyeron llamadas a la santidad desde entonces enderezó todos sus actos para adquirirla.

En 1902 ingresó a la Congregración de Hijas de María sin tener la edad suficiente para  ella, los quince años, porque el párroco Dr. Carlos Acosta la dispensó su minoría en vista de sus múltiples mereciemientos. Con el tiempo llegaría a presidir dicha congregación.

En 1904 hizo los tres votos de obediencia, pobreza y castidad tras consultar con el Párroco Acosta y el Presbítero Manuel María Pólit Lazo, que le dieron su consentimiento. Pocos meses después falleció su padre y Angelita se pasó a su cuartito muy modesto, imitando la crucifixión. Desde entonces, sin el control paterno, comenzó a abusar de su salud que terminó por resentirse.

En 1905 inició el apostolado en la Misa y tomó el rezo del Rosario cada día, el Vía Crucis dos veces a la semana, visitando con frecuencia a las familias humildes para llevarles consuelo, ayuda y cierta ropita que ella misma remendaba. Durante la semana Santa participó de las Disciplinas del Miércoles, la Hora de Tinieblas en el Coro el Viernes y en la procesión solemne de ese día. Después inició el período de los Catecismos, Primeras Comuniones y la Alfabetización de los adultos.

En 1907 ya tenia fama de santidad en el vecindario por sus continuas exageraciones y porque vivía como embobada para las cosas del mundo. Sus vestimentas eran por demás sencillas y en ocasiones hasta llevaba el hábito negro de los jesuitas como Mariana de Jesús tres siglo atrás.

Solía pasar las mañanas en las iglesias de Latacunga y tanto en la ida como en la vuelta iba con los ojos cerrados para evitar el galanteo de los muchachos y solo tenía 17 años y ya había muerte para el mundo.

En 1908 fue fundado el Hospital de la Caridad, por parte de la Sociedad de San Vicente de Paúl de Latacunga. Empezó a visitar a los enfermos para consolar sus penas y mitigar sus dolores.

Hacía frecuentes ayunos y se la veía mal de salud, pero sus confesores cometieron la imprudencia de autorizarla - a pesar de sus escasos 18 años - el uso de un terrible y anticuado cilicio en la cintura, dizque para fortalecer su espíritu de víctima social, sin darse cuenta que la empujaban en sus continuos delirios hacia la locura.

En 1910 ya no anclaba bien de la cabeza y durante el conflicto con el Perú aprovechó para ofrecerse como víctima inocente por la Patria - inmolarse se decía entonces- como su modelo Mariana de Jesús, para lo cual dejó de comer y sólo bebía agua de vez en cuando.

Se le declaró la anorexia nerviosa, enfermedad grave en la adolescencia,  sobre todo porque comienza siendo física y luego se torna psíquica e irreversible, pero como por esos años nadie conocía sus síntomas, pasó desapercibida. Algunos de sus vecinos pensaron que actuaba bien, otros hasta la creyeron mística, cuando solo era una enferma, posiblemente histérica, porque llamaba con sus aparatosas exageraciones, la atención de la pequeña comunidad donde vivía.
En Noviembre, la población de Pujilí que la conocía, comenzó a alarmarse, viendo como se moría de solamente veinte años, pero no hubo poder que la obligara a alimentarse. Al finalizar el mes empezó su agonía por falta de proteínas  y falleció tras largos sufrimientos el día 1 de Enero de 1911, a causa de consunción, conforme lo asentó con toda verdad el Párroco Secundino Ortiz en su Partida de Defunción. Hoy se hubiera dicho que murió de desnutrición.

Al pasar su cadáver de la cama al cofre mortuorio se rompió su espina dorsal; previamente, al vestirla, habíasele hallado el terrible cilicio que llevaba desde hacia dos años, incrustado  en las carnes, prácticamente formando un todo con su cuerpo, lo cual le había producido una infección secundaria que despedía un terrible mal olor.

Pronto llegó su fama a Quito pues una muerte tal no podía pasar desapercibida y el 22 de Febrero el Diario "El Comercio" publicó erradamente que había fallecido víctima de su misticismo. Desde entonces se le viene dando el tratamiento de Sierva de Dios...cuando solo fue una niña buena, virtuosa, abnegada y espiritual, que quiso imitar la renunciación a la vida como su modelo de santidad, sin darse cuenta que escogía una de las aberraciones del tenebrismo de la Contrareforma, un anacronismo de hacía trescientos años,  de épocas superadas por la razón, la civilización mderna y la ciencia.

En lo físico fue esbelta y espigada, de tez blanca, pelo negro y en guedejas, labios finos. De carácter siempre tímido, introvertida y hasta escurridiza. Se sacrificó creyendo ser útil a su Patria. Enterrada con honores en el Convento de la Parroquia de Pujilí, hoy reposa en una Cripta especialmente fabricada para ella. Está considerada como la última imitadora de Mariana de Jesús en todo lo concerniente a ayunos, suplicios y abstinencias pues de allí no pasó su modelo.

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Diccionario Biográfico del Ecuador
Por: Rodolfo Pérez Pimentel

diccionariobiograficoecuador.com
 

lunes, 1 de agosto de 2016

Santa Mariana de Jesús Paredes y Flores, Virgen Terciaria Franciscana

Santa Mariana de Jesús de Paredes, Virgen, La Azucena de Quito
Mayo 26 - 28

[Murió el 26 de mayo, pero la Familia franciscana celebra su memoria el 28 de mayo]


Martirologio Romano: En Quito, en Ecuador, santa Mariana de Jesús de Paredes, virgen, que consagró su vida a Cristo en la Tercera Orden de San Francisco y empleó sus fuerzas en ayudar a los pobres indios y negros (1645).


Etimológicamente: Mariana = Aquel consagrado o dedicado a la virgen María, es de origen latino.

Mariana de Jesús Paredes y Flores, nació en Quito (Ecuador) el 31 de octubre de 1618, era Hija del capitán español Jerónimo de Paredes y Flores y de la noble Mariana Jaramillo. Antes de cumplir los siete años se quedó huérfana y pasó a encargarse de su educación una de sus siete hermanas, Jerónima, esposa del capitán Cosme de Miranda. Pronto empezó a cultivar una intensa piedad y mortificación y, bajo la dirección del jesuita Juan Camacho, hizo voto de virginidad perpetua. Sin ingresar en ninguna Orden religiosa se consagró a la oración y a la penitencia en su propia casa hasta límites insospechados. Se propuso cumplir aquel mandato de Jesús: "Quien desea seguirme que se niegue a sí mismo".

Y desde muy niña empezó a mortificarse en la comida, en el beber y en el dormir. Su afán apostólico y de caridad hacia los demás le llevaron a intentar ejercer de misionera entre los indios mainas y a asistir a los enfermos y desgraciados.


El 6 de noviembre de 1639 ingresó en la Tercera Orden de Penitencia de San Francisco de Asís, la que mejor se acomodaba a su espíritu de renuncia.

María recibió de Dios el don de consejo y así sucedía que los consejos que ella daba a las personas les hacían inmenso bien. También solía anunciar hechos que iban a suceder en lo futuro (incluyendo la fecha de su muerte, que según anunció sería un viernes 26).

Tenía un don especial para poner paz entre los que se peleaban y para lograr que algunas personas dejaran de pecar.


Se la llama "La Azucena de Quito" porque en una enfermedad le hicieron una sangría y la muchacha de servicio echó en una matera la sangre que le había sacado a Mariana, y en esa matera nació una Azucena. Con esa flor es pintada en los cuadros.

En 1645 hubo en Quito un gran terremoto, que causó muchas muertes por una terrible epidemia, que tenía aterrorizada a la ciudad. Un Padre Jesuita dijo en un sermón: "Dios mío: Yo te ofrezco mi vida para que se acaben los terremotos". Pero Mariana exclamó: "No, Señor.

La vida de este sacerdote es necesaria para salvar muchas almas. En cambio yo no soy necesaria... te ofrezco mi vida para que cesen esos terremotos" La gente se admiró de esto, y aquella misma mañana ella empezó a sentirse muy enferma, y murió el 26 de Mayo de 1645.


Dios le tomó la palabra y ya no se repitieron los terremotos y no murió más gente por ese mal. Por eso el Congreso del Ecuador le dio en 1946 el título de "Heroína de la Patria".


Fue beatificada por el Papa Pío IX el 20 de noviembre de 1853 y canonizada por Pío XII, el 4 de junio de 1950. Su festividad se conmemora el 26 de Mayo.
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