domingo, 2 de julio de 2017

Victor Emilio Moscoso Cárdenas, Jesuita Mártir

Victor Emilio Moscoso Cárdenas, Jesuita Mártir

Nacido: Abril 21, 1846 - Cuenca, Azuay, Ecuador
Bautizado: Abril 27, 1846 - Cuenca, Azuay, Ecuador
Fallecido: +  Mayo 4, 1897 - Riobamba, Chimborazo, Ecuador
Nombre Completo: Salvador Victor Emilio
(Fue asesinado por órden de Flavio Alfaro.)
Emilio Moscoso nació en Cuenca en el año 1846. Era una época en la que Ecuador se hallaba enfrascado en una guerra con Colombia (1840). El gobierno colombiano, que era de corriente liberal antirreligiosa; había expulsado a los jesuitas, quienes vinieron a refugiarse en el Ecuador hacia 1850, expulsión impuesta con el argumento inverosímil de que ¡la expulsión de Carlos III (1767) estaba vigente! y ejerció presiones para que Urbina (presidente entonces del Ecuador) los expulsara de nuestro país.

Sin embargo, los jesuitas volvieron al Ecuador en 1862, traídos por García Moreno. El general Mosquera, presidente de Colombia, que veía con malos ojos la política del Ecuador bajo el régimen garciano, pretendió invadirlo y efectivamente llegó con su ejército hasta Ibarra. La Compañía de Jesús entonces, sintiéndose amenazada, quiso poner a salvo a sus estudiantes y novicios, enviándoles a Riobamba y al noviciado a Cuenca. Emilio Moscoso, que tenía entonces 18 años y había iniciado su carrera de leyes en la universidad, pidió entrar en el Noviciado. Fue de los 2 o 3 primeros novicios que ingresaron a Cuenca. El noviciado en Cuenca duró algo más de 2 años, tiempo suficiente para que el novicio Emilio completara el bienio. Los primeros votos los hizo en la capilla de Santa Mariana de Jesús (que en esa época era beata), por haber retornado el noviciado a Quito. Continuó sus estudios en el Colegio Seminario San Luis, distinguiéndose como buen filósofo, campo en el que ejerció su magisterio eficientemente.

Desde el año 1892 y por espacio de unos cuatro años, el P. Emilio Moscoso fue destinado al Colegio San Felipe. Dentro de la Compañía de Jesús, se sentía llamado a la docencia y trato directo con los estudiantes, de carácter sencillo y bondadoso, rehuía los cargos de gobierno, cuando le nombraron vicerrector del Colegio San Felipe, era claro que le costaba mucho asumirlo.

Mientras tanto en Guayaquil se proclama la Revolución Liberal en el año 1895. Con apoyo de mercenarios militares centroamericanos, el General Alfaro, y algunos soldados reclutado de la costa, emprende la campaña del centro del Ecuador hasta apoderarse de la capital de la República. En 1896, tras la fácil victoria de Gatazo, Eloy Alfaro dio por consolidado su poder sobre la República, mientras en la Sierra, pequeños grupos de resistencia se aglutinaban en Riobamba y sus alrededores. El gobierno concentró por eso, en este sector, fuerzas militares, y las suspicacias les hacían ver por todos lados movimientos revolucionarios. Empezaron de pronto a sospechar y perseguir al Obispo de Riobamba, Mons. Arsenio Andrade, al alto clero de la diócesis y a los jesuitas acusados de ser promotores de la resistencia conservadora. El 2 de mayo toman preso al Obispo, hecho que motivó el rechazo de la población y su amotinamiento. Al día siguiente, los jesuitas fueron tomados presos y llevados al cuartel.

Con tales noticias, los de la resistencia alarmados empezaron a aglutinarse y a acercarse a la ciudad; se habían hecho la ilusión de que uno de los cuarteles, tan pronto como las fuerzas de resistencia se acercaran a la ciudad, plegaría para apoyarlos. No ocurrió así, sino que se produjo el combate entre conservadores y liberales. El 4 de mayo a la madrugada, los liberales toman posesión por asalto del Colegio San Felipe. Al Sr. Obispo lo habían liberado por el amotinamiento de la gente, pero lo mantenían en calidad de preso en su casa. A los jesuitas les liberaron y les dejaron que volvieran a su comunidad.

Ni los del cuartel vecino al Colegio, ni los de la resistencia sabían que los jesuitas estaban en el Colegio. Al acercarse a la ciudad hicieron estos un agujero y entraron para atacar al cuartel por el lado sureste del Colegio. Por el lado de la Basílica que estaba en construcción lograron entrar al espacio del Colegio San Felipe. Los del cuartel, al sentirse atacados, creen que el ataque provenía del colegio y se lanzan al asalto, destruyen las puertas de la iglesia, la profanan, arremeten contra el sagrario, lo rompen, desparraman las formas consagradas y empieza la vorágine sacrílega desde las 4 am hasta las 8 am. La comunidad jesuita no se había percatado de la invasión. Los invasores se acercan a la comunidad jesuita, la maltratan con insultos y vejámenes. Van donde está el P. Moscoso a quien le encuentran orando en su habitación, y a quemarropa le dan dos disparos, que le matan instantáneamente. Una vez cometido el asesinato, quisieron cubrir el hecho poniéndole en las manos un fusil para decir que había caído en combate.

Pasados cien años de este acontecimiento, el 4 de mayo de 1997, se suscitó en la Academia Nacional de Historia Eclesiástica la iniciativa de promover la causa de beatificación del P. Emilio Moscoso., S.J., iniciativa que fue secundada por la Congregación de Religiosas Franciscanas de la Inmaculada, y haciéndose eco de ella, el Provincial de ese entonces, P. Allan Mendosa, se dirigió al P. General proponiendo al P. Julián como postulador de la causa. Un postulador es una especie de “abogado” promotor de la causa del Siervo de Dios propuesto para la beatificación. Oficialmente la iniciación de la causa tuvo lugar el 4 de mayo del año 2000 una vez obtenida la aprobación autorización de la Santa Sede por el Obispo de la diócesis de Riobamba.

El 14 de octubre de 2005 se dio la clausura del “proceso diocesano”. Esta clausura es simplemente el término de una fase, la siguiente etapa será llevada en Roma por el Postulador General de los jesuitas, P. Pablo Molinari.

En este proceso se han incluido todas las pruebas históricas que se han podido reunir con investigación de archivos (no solo de los jesuitas de Quito y Roma, sino de la misma Santa Sede donde existe documentación relacionada con los acontecimientos del 4 de mayo de 1897). Se ha utilizado también el interesante proceso civil que ordenó instruirlo el P. Rector que sustituyó al P. Moscoso, el P. Andrés Machado. De este documento hay copias notariadas en el Archivo de Quito y Riobamba y contiene información valiosa y definitiva porque en él están los testimonios de todos los que tomaron parte en los mismos acontecimientos, incluso de quienes mataron al P. Moscoso.
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Autor: MAURICIO BURBANO ALARCON
(Texto editado y ampliado a partir de una entrevista realizada al P. Julian Bravo., S.J. en Radio Católica de Riobamba)

Tomado de: sfelipeneri.edu.ec

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